Teoría del ciclo de vida

Teoría del ciclo de vida es un conjunto de relatos, dividido en cuatro partes más una intro:
1.- Perversidad 2.- Everest 3.- Ficción 4.- Así

viernes, 25 de enero de 2013

En los mundos de Sorkin

No nos engañemos. Lo que hace Aaron Sorkin con sus series es ficción, de la buena, pero ficción. Porque la redacción de deportes de Sports Night, los guionistas y actores de Studio 60, los asesores y el presidente de El ala oeste de la Casa Blanca y la redacción de informativos de The Newsroom no son realistas.


Nadie habla tan bien ni tan rápido como los personajes de sus series, ni se conjuga el drama con la comedia y con las historias de amor de manera tan cambiante. En eso, Sorkin es un genio, del asunto más importante te pasa al más trivial. De la muerte de Bin Laden a big foot. Ése es Sorkin, para lo bueno y para lo malo (para mí, para lo bueno). Sinceramente, yo quisiera ser uno de sus personajes, quisiera vivir en los mundos de Sorkin.

Cosas que me hacen sentir bien: The Newsroom. 
Cosas que me hacen recaer: Los jueves.

viernes, 11 de enero de 2013

Lights will guide you home

Esto podría llamarse Fix you y las series. O tres series y una canción. Fix you es una de esas canciones para el levantamiento del ánimo tan típico de los primeros discos de Coldplay. Una de esas al estilo Everything´s not lost, en la que viene a contarte que todavía hay esperanza, que no todo está perdido, que alguien puede ayudarte. Y ese mensaje cala entre las series. Y aquí tres ejemplos.

The newsroom, de Aaron Sorkin: El caso más reciente. Para el final del cuarto capítulo de la primera temporada. Tras empezar el año hablando de la manipulación de los republicanos sobre el control de armas supuestamente impuesto por Obama, el informativo de Will McAvoy se enfrenta al ataque sobre la congresista demócrata Gabrielle Giffords.


Scrubs, de Bill Lawrence: Para el final del capítulo My cabbage, el capítulo 12º de la 5º temporada, de fondo para las reflexiones de J.D., de fondo para el contagio.


The O.C., de Josh Schwartz: Sus primeras temproadas estaban bien. Aunque quizás lo mejor de esta serie era su banda sonora. Con los grupos favoritos del (fantástico) personaje de Seth Cohen (Adam Brody) salen discazos. Y aquí surge Fix you de nuevo para otra situación dramática.


Cosas que me hacen sentir bien: Coldplay.
Cosas que me hacen recaer: Los viernes.

miércoles, 2 de enero de 2013

A cámara lenta

Deberían añadir un nuevo género cienmatográfico: El cine lento. Sí, porque hay gente (además de Garci) al que le gusta. Yo me incluyo. Dos ejemplos:

El árbol de la vida. Sí, tan amada como denostada. Malick hace una profunda reflexión sobre la vida y la muerte (casi nada). A través de una historia sencilla, él consigue trasladarnos a esa extraña sensación de cómo llegamos hasta este punto, sobre lo que hacemos aquí, sobre si algo de todo esto tiene sentido alguno, sobre la casualidad, la terrible casualidad.


El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford. El western hecho cine de autor. Con un tono reposado, Dominik se recrea en la belleza del paisaje, de la melancolía, de la muerte. Y todo realzado con una banda sonora fascinante. Todos sabemos que llegará la hora de Jesse (nuestra hora) pero queremos que se alargue incesantemente.



Películas fascinantes para los que amamos el cine contemplativo, el que se recrea a conciencia en el tiempo y el espacio.

Cosas que me hacen sentir bien: El turrón.
Cosas que me hacen recaer: Los viejos propósitos.

domingo, 23 de diciembre de 2012

El fin del mundo según Cormac McCarthy

Ya que hemos sobrevivido al fin del mundo, podemos hablar en serio del tema. De todos los que hemos visto/leído, me quedo con los de Cormac McCarthy.

En La carretera escribe sobre un fin del mundo cruel, sin que haya invasores ni extraterrestres, sin huracanes ni tsunamis. Sólo los hombres que devoran a hombres y eso ya es bastante.


 Pero para fin del mundo, el de No es país para viejos. Allí no había fin como tal, no había fecha determinada. Era la misma sensación de caos que ahora nos acompaña: la violencia, la desesperación, la degradación de la sociedad. El fin del mundo se veía en el rostro del sheriff, donde se ve la desolación de no poder evitarlo.



"Loretta me dijo que había oído por la radio que no sé qué porcentaje de niños en este país son criados por sus abuelos. No recuerdo qué tanto por ciento. Bastante alto, me pareció. Los padres no querían educarlos. Estuvimos hablando de eso. Lo que pensamos fue que cuando llegue la próxima generación y tampoco quieran educar a sus hijos, ¿quién lo va a hacer? Sus propios padres serán los únicos abuelos a mano y ellos no querrán hacerlo. No se nos ocurrió ninguna respuesta. Cuando tengo un día bueno me parece que hay algo que no sé o que hay algo que no tengo en cuenta. Pero esos momentos son los menos. A veces me despierto de noche y sé como que existe la muerte que no hay nada que pueda detener este tren como no sea el segundo advenimiento de Cristo. No sé qué sentido tiene que me quede en vela pensando estas cosas. Pero lo hago."

Cosas que me hacen sentir bien: Cormac McCarthy.
Cosas que me hacen recaer:Soñar(te).

martes, 11 de diciembre de 2012

La reina y yo

Odio a los artistas mainstream. Pero como en todo, hay excepciones. Para mí, Katy Perry y Lana del Rey. Sobre todo esta última.

El disco Born to die no es un rompe-pistas comercial. Y es por eso que me sorprende su éxito. Canciones melancólicas, tristes, nostálgicas... y super ventas. Para los que somos adictos a la melancolía/tristeza/nostalgia, sus temas son un camino para revivir/recaer.


Y los vídeos ayuda a ello. Desde el Videogames con Paz de la Huerta tambaleándose hasta el National Anthem, haciendo de una especial Jackie Kennedy. Pero mi preferido es Summertime Sadness, con la muerte acechando, la melancolía hecha canción/vídeo.



Cosas que me hacen sentir bien: Lana del Rey.
Cosas que me hacen recaer: La pre-navidad. 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Amar en el ejército

Reflejos en un ojo dorado es posiblemente una de las películas más fascinantes del cine. Con una sobriedad exquisita, Marlon Brando y Elizabeth Taylor construyen una pareja con miles de matices. Detrás de kilos y kilos de impostura, ella se deja querer (por los demás) y él apenas la mira. Ella es acosada por un soldado raso y él se lleva un desengaño inesperado. Una obra maestra.


De aquí a la eternidad presenta un amor pasional entre Burt Lancaster y Deborah Kerr. Aunque sólo al principio y mientras se esconden de los demás. Lo prohibido incentiva. Luego se diluye como se diluyen todas las historias de amor. Finalmente se hieren, se hieren mucho. Luego está Montgomery Clift, pero éste ama al ejército por encima de todas las cosas.



Reflejos en un ojo dorado y De aquí a la eternidad, dos formas de amar en el ejército. El amor y la guerra, ¿sinónimos?

Cosas que me hacen sentir bien: La ducha después de correr.
Cosas que me hacen recaer: Los anuncios de la Mutua.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

No todo es guerra (De aquí a la eternidad)

De aquí a la eternidad es una novela mastodóntica, tanto en número de páginas como en temas tratados. Por resumirlo fácilmente, podría decirse que es la gran novela sobre el ejército. Pero va mucho más allá de eso. Es una novela romántica en la medida en que hay pasiones e incompresiones, más de deseos que de consumaciones. 

Pero también es una novela sobre la amistad bien entendida. Más que abrazos sin sentido, hay comprensión, complicidad, lealtad. También es una novela sobre las convicciones, sobre saber lo que está bien y mal la lucha (sin descanso) por lo que uno cree.


Y es una novela sobre el ejército, sobre aquella preparación para la Segunda Guerra Mundial, antes de que los japoneses atacasen Pearl Harbor. La pérdida, el dolor, la frustración... todo eso está en De aquí a la eternidad, y no todo proviene de la guerra.