La playa como símbolo, como escenario de un amor revivido, como el de Warden y Karen Holmes en De aquí a la eternidad, como refugio para no ser encontrados. La playa como resorte para la acción. “Me enamoraría de cualquiera que me prestara atención” dijo Jim Carrey en la playa de Olvídate de mí.
La playa empieza a dejar de tener sentido en este final de verano, aunque Pauline descubría su primer amor en septiembre. Donde la melancolía lo invade todo, ante el final de algo que podía haber sido y no fue.
Cosas que me hacen sentir bien: La playa a las 10 de la mañana.
Cosas que me hacen recaer: Las medusas.


