Teoría del ciclo de vida

Teoría del ciclo de vida es un conjunto de relatos, dividido en cuatro partes más una intro:
1.- Perversidad 2.- Everest 3.- Ficción 4.- Así

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martes, 5 de marzo de 2013

Fidelidad, brumosa palabra

Hay dos hombres que admiramos y que podríamos resumir su comportamiento en: mujeriegos, alcohólicos y amantes de su trabajo. Pero en un momento dado, llegó la conversión, sobre todo en lo de mujeriego. McNulty y Draper. Jimmy y Don.

En The Wire, Jimmy McNulty, enorme policía incomprendido, harto de la horrible burocracia que impide que Baltimore salga a flote, encuentra refugio en el alcohol y las mujeres. Hasta que encontró en la cuarta temporada su lugar. Dejó Homicidios y volvió a patrullar en su querida zona Oeste, y encontró en la policía portuaria (mi admirada Amy Ryan) el amor que en su ex-mujer ya no encuentra. Y dejó el alcohol, el jodido McNulty no bebe. Hay cosas imposibles que sí suceden.


En Mad Men, Don Draper no deja el alcohol, eso es imposible, pero sí es fiel. El eterno mujeriego Don Draper que engañaba a su perfectas esposa Betty (January Jones, siempre serás nuestra preferida) ahora encuentra en Megan a la mujer que sacia todas y cada una de sus necesidades (que no son pocas).


Como decía Jorge Drexler en El otro engranaje, "la fidelidad, brumosa palabra". Si McNulty y Draper han llegado a ser fieles, chicos, no hay excusas, cada uno con la suya.

Cosas que me hacen sentir bien: Las galletas cookies.
Cosas que me hacen recaer: Los celos.


miércoles, 19 de septiembre de 2012

Ojo con un griego que trae regalos

Eso lo decía un troyano en la (memorable) canción del (memorable) grupo El cuarteto de nos. El griego, así tal cual, The greek para ellos, es un personaje que las series emplean muy a menudo. Hablamos de Luck y de The Wire. Palabras mayores.

El griego de Luck es Dennis Farina, y es el "hombre para todo" de Dustin Hoffman. El único hombre en el que puede confiar tras haber salido de la cárcel y querer emprender un negocios de hípica/apuestas/casino en lucha con sus antiguos socios.


El griego de The Wire en verdad son más. Se trata de una organización cuyo objeto social es traficar, con cualquier cosa. Spiros "Vondas" Vondopoulos era el lugarteniente, el que hacía el trabajo semi-sucio, el que arreglaba los tratos. Por encima de él, El griego, The greek, así, a secas, sin más nombres. El tipo callado y retraido al cual nunca llegó el bueno de McNulty en esa memorable 2ª temporada de la serie.


Cosas que me hacen senir bien: El doblaje clásico.
Cosas que me hacen recaer: Las ferias de pueblo.

martes, 12 de junio de 2012

The Wire (2): Los creadores

David Simon fue periodista del diario Baltimore Sun, en la sección, qué casualidad, de sucesos. Pero no se sirve de esos mismos sucesos que los medios españoles denominan como sección de actualidad, donde descuartizan muertos con el mayor desprecio posible para aumentar audiencia y olvidar en cuanto una actriz haya posado desnuda. No son tratados de la misma manera.

Simon se sirve de ello para denunciar. Va mucho más allá de la mera exposición de las vísceras. Cosa que demuestra sus dos libros: Homicidio, un año en las calles de la muerte y The corner, a year in the life an Inner-City Neighborhood. Los dos libros han dado lugar a sendas serie. Y The Wire es una recopilación de ambas.

Simon abandonó el periodismo desencantado con los nuevos tiempos, algo que denuncia en la quinta temporada. Supo acompañarse de guionistas de lujo, como el co-creador Ed Burns (ex-policía, ex-soldado, ex-profesor) o los escritores de culto Dennis Lehane y Richard Price. Dice Burns “no hay diferencia entre realidad y ficción cuando tratas de contar la verdad”. Porque The Wire es eso, verdad.

Cosas que me hacen sentir bien: Jaycee Carroll
Cosas que me hacen recaer: La UE.

jueves, 7 de junio de 2012

The Wire (1): La serie

Hace diez años la HBO estrenó el primer capítulo de The Wire. Pocos podían pensar en ese junio de 2002 con aquella primera imagen de McNulty sentado en la acera en una escena del crimen, que se convertiría en la mejor serie que la TV ha dado. Porque en eso hay pocas dudas, todo aquel que haya visto las cinco temporadas, no debe decir otra cosa que no sea que The Wire supera a todas las demás.

The Wire hace referencia a las escuchas que utiliza la policía para sus investigaciones, pero también podría hacer referencia a la extensa red delictiva que existe en ese Baltimore podrido, porque la red se extiende desde traficantes a políticos, desde periodistas a empresarios, con la educación entre medias, tejiendo o destejiendo esa encrucijada. Y todo cuadra, todo es trágico, todo rezuma verdad.



The Wire es una serie policíaca donde cada prueba cuesta un mundo conseguirla, donde la investigación toma cuerpo muy lentamente, donde las dificultades provienen tanto de los traficantes como desde las autoridades.

La serie exige un esfuerzo intelectual. Es densa y no estamos acostumbrados. Al principio cuesta, pero cuando pasan los primeros tres capítulos, se vuelve adictiva. Esa lentitud viene a confirmarse en palabras de Burns “tanto Al Capone como el que vende marihuana infringen la ley. Para pillar al primero, se necesitan cinco años; para pillar al segundo, cinco minutos. Pero en las estadísticas, los dos cuentan como una detención, así que compensa ir a por los de la esquina.”

Cosas que me hacen sentir bien: Los play-offs.
Cosas que me hacen sentir mal: Perder en el último segundo.

lunes, 2 de enero de 2012

Tremé y los personajes (II)

David Simon consigue humanizar a todas sus creaciones. Nos vemos reflejados en todos ellos. Empiezo con el Creighton Bernette del inmenso (en todos los sentidos) John Goodman, uno de los mejores actores en uno de los mejores personajes creados para TV. Muestra la desolación de un hombre ante un fracaso institucional. Nueva Orleans se ha ido a pique y a nadie parece importarle. Su familia trata de sobrevivir en la 2ª temporada: Melissa Leo (enorme actriz) e India Ennenga (Sofia en la serie), ésta última creando a una adolescente brillante que es llevada por el fracaso de todos, al estilo de la 4ª temporada de The Wire.



El puesto de honor de mejor personaje de la 2ª temporada se lo lleva el Davis de Steve Zahn, el más divertido, socarrón, con el alma de la ciudad a cuestas, saca brillantemente un grupo que después del éxito le deja tirado. El eterno secundario lo seguirá siendo, pero en el camino se lleva a la chica, a Lucia Micarelli (Annie), dulce, sensible, capaz de salir adelante tras el fracaso con Michiel Huisman (Sonny), el holandés errante que trata de rehabilitarse al estilo Bubbles en The Wire.



Huisman se suma a la nueva banda de Batiste (Wendell Pierce), que a la vez encuentra trabajo en la escuela como apoyo musical (qué le gusta a Simon hincar el diente en la educación). El otro hombre de The Wire, Clarke Peters (Albert Lambreaux) graba un disco con su hijo mezclando jazz y raíces indias. Y quedan dos chicas, Khandi Alexander, que sufre en sus propias carnes la violencia de Nueva Orleans y la fascinante Kim Dickens que triunfa en Nueva York como cocinera, pero que no puede desprenderse de sus raíces.

Y los nuevos para terminar. Simon utiliza el personaje de Jon Seda para denunciar el despropósito de la reconstrucción, con contratos a dedo, sobrevalorados. Donde hay un desastre, hay un negocio. Y no es que su personaje sea un tipo malvado de chaqueta y corbata, es un tipo que ve la oportunidad y saca ventaja. Y David Morse, con su traspaso a homicidios, es el McNulty de Tremé, denunciando las tropelías que se han hecho desde la policía.

Tremé es la serie. Simon es el hombre.

martes, 20 de diciembre de 2011

Tremé y los personajes (I)

Cuando uno ve Tremé, la primera tentación es hablar de su música. Y es imprescindible hacerlo, con todo ese movimiento en Nueva Orleans, el jazz, el rock, el rythm and blues, la cultura indígena, el carnaval. Pero la fortaleza de la serie está en sus personajes y en el fascinante desarrollo que tiene.

Ésa es la marca de la casa de David Simon. Ya en The Wire logró unos buenos-malos y unos malos-buenos fascinantes (DiAngelo, Omar, Marlo, Stringer...) y uno no sabía con quién simpatizar.



En Tremé ninguno destaca. Todos intenta sobrevivir al horror después del Katrina, con la música, la enseñanza, la gastronomía, la policía, la justicia, la política... todo cabe en el mundo Simon. Ha sabido elegir los personajes con los que criticar todo este maldito sistema, sin grandes consignas, sólo con la realidad por delante. Que sea el espectador el que se dé cuenta, que nos creamos inteligentes. Tremé es una lección.

Cosas que me hacen sentir bien: El horario nocturno.
Cosas que me hacen recaer: La lejanía.

martes, 22 de noviembre de 2011

A los 27 (II)

...Woody Allen actuaba en teatros y televisión, además de ser "multi-guionista". Aunque aún no había dirigdo su primera película.
...Scott-Fitzgerald ya había escrito su primera novela, además de haber publicado cuentos con anterioridad en la prensa. Aún no había escrito El gran Gatsby.
...Delibes publicó a esa edad La sombra del ciprés es alargada, su primera novela, y vaya novela.
...Kubrick ya había dirigido su primera película, Fear and desire, aunque su primer título comercial llegó a esa edad: Atraco perfecto.
...David Simon aún no había escrito su primer libro, ni por supuesto, creado ninguna de sus series. Trabajaba en el Baltimore Sun.
...Jorge Drexler estaba a punto de publicar su primer disco.

Tengo la sensación constante de no hacer nada importante, como el otro día, en otra reposición de Friends, en uno de los últimos capítulos de la 4ª temporada (la mejor), que comenzaba con la siguiente conversación entre Chandler y Joey:
Chandler: ¿Sabes qué? Es como si de repente estuvieran pasando un montón de cosas.
Joey: Lo sé. Ross se va a casar.
Chandler: Phoebe está fabricando niños.
Joey: ¡Todo el mundo hace algo!
Chandler: Y nosotros aquí sentados. Si me muriera ahora la única huella que dejaría en el mundo sería la huella de mi culo en este sillón! Tenemos que hacer algo, ¿vale? Algo grande.
Joey: Podríamos escalar es Everest.
Chandler: No, no, algo estúpido no, algo grande.
Joey: No, vi un reportaje sobre el tema, la gente lo escala todos los días! Podríamos hacerlo sin problemas.
Chandler: ¿Por qué no? ¡Al fin y al cabo sólo es escalar! Sólo es, sólo es muy empinado.
Joey: Sí.
Chandler: Vamos al Everest. Será genial dejar la huella de mi culo en el Everest.


Al final decidieron alquilar un documental sobre el Everest, aunque suponía comprarlo por correo, así que decidieron alquilar Arma letal.

Cosas que me hacen sentir bien: Friends.
Cosas que me hacen recaer: Dos hombres y medio.