Teoría del ciclo de vida

Teoría del ciclo de vida es un conjunto de relatos, dividido en cuatro partes más una intro:
1.- Perversidad 2.- Everest 3.- Ficción 4.- Así

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viernes, 30 de septiembre de 2011

La jauría humana (otra vez)

Ya que anteriormente mencioné La jauría humana, una de mis películas preferidas, aquí un extracto de la novela en obras en la que también dejo caer esa preferencia.

"Volvimos al salón para terminar de ver la película. Brando fue apaleado por defender a Redford. El pueblo se agitaba ante dos hombres defenestrados. La miseria se ve en los ojos del que se cree superior. Desde su perspectiva todo es comodidad, así que no les provoca nauseas levantarse cada mañana, colocarse su mejor sonrisa e impostar un saludo afectuoso. Es espantoso intuir que ahí afuera no existe el sufrimiento."

Cosas que me hacen sentir bien: Un gol en el último minuto.
Cosas que me hacen sentir mal: La interinidad.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Fin del verano

Ah, qué bendita melancolía. Para los que somos adictos a ella, para los nostálgicos por naturaleza, el final del verano es un momento ideal. Es momento para recordar, si hay algo que recordar. Momento para interiorizarlo y dosificarlo para las tardes de otoño o invierno.


“Sabes que acabó el verano, y regreso a la ciudad, han cerrado la piscina, aunque aún nos quede el bar”

Sí, me gustan esos momentos. Como cuando eras pequeño y en el pueblo jugabas con las chicas que también iban sólo en verano, como en el final de Verano Azul, como cuando llovía, tiene que llover en las despedidas, y le dabas un beso en la mejilla y sabes que esa sensación duraría hasta el verano siguiente. La novela en obras comienza en el final del verano, y cuando llegó septiembre, de repente empezamos de nuevo.

Surge septiembre de la nada. Con él parece que el mundo cambia pero no es así. Nos engañan año a año con aquellos anuncios que nos preparan para un nuevo curso. Lo mejor para su hijo: las mochilas, los cuadernos, los nuevos lapiceros. Todo cambiaba siempre en septiembre, más que en cualquier enero. Siempre viví de septiembre a septiembre. Los libros de la escuela recién forrados, el peso del nuevo diccionario, el olor de los rotuladores al pintar.

Cosas que me hacen sentir bien: Las galletas pasadas de fecha.
Cosas que me hacen recaer: La vuelta a la ciudad.

martes, 30 de agosto de 2011

Leer fútbol

Menos mal que este fin de semana hubo fútbol, porque si no, ¿qué íbamos a hacer? ¿Leer? Venga ya. ¿Leer fútbol? Es una opción. Saber perder, de David Trueba es un ejemplo. Trueba, Javier Marías, Vázquez Montalbán, Fontanarrosa… Aquí está la aportación de un servidor en su novela en obras al poco glorioso mundo del fútbol.

Los chicos decidimos pasar las mismas mañanas en el viejo campo de fútbol. Entre disparo y disparo, discutían sobre la versatilidad de tal jugador, o sobre la capacidad física de tal otro, a lo que yo asentía atrevidamente esperando que no encontranse en mí a un desconocedor del fútbol. Ciertamente no lo era, me gustaba más practicarlo que verlo, por eso se me escapaban tales detalles excesivos, quizás mi mente no estaba capacitada para tanta información y de tal valor.

Al poco tiempo de partido me quedaba exhausto, seguramente porque mi versatilidad y mi capacidad física no eran las adecuadas. Así que me marchaba de vuelta a casa a ver las chicas nadar. Alguno trataba de venir con alguna excusa idiota, pero rápidamente cortaba su interés de manera brusca. Al final declaraban su verdadera intención y finalmente accedía a sus deseos. Llegábamos a mi cuarto y grabábamos en nuestras retinas aquellas imágenes evocadoras de otros mundos y otras circunstancias.


Cosas que me hacen sentir bien: El Eurobasket.
Cosas que me hacen recaer: Las derrotas del Málaga.

lunes, 13 de junio de 2011

La perversidad

Es un concepto sugerente. Puede ser tan atractivo como detestable. Pero indudablemente es tentador, y en la novela en obras trata de haber mucho de eso:

El paraíso debía ser aquello. El paraíso debe estar lleno de chicas en bikini dispuestas a nadar constantemente, y si no, dispuestas a dejarse caer ante el sol. Pero como los rayos del sol aún eran débiles y el agua estaba fría, decidían sentarse en círculo y charlar. De qué hablarían las chicas. De quién. Sería yo, serías tú. Siempre nos imaginábamos en las pequeñas mentes mientras sonreían ante lo que otra había dicho. Es un misterio. Sigue siéndolo.

Pero para ejemplos, palabras mayores: Lolita de Nabokov.
Se busca, se busca a Dolores Haze,
pelo castaño, labios escarlata.
Edad: cinco mil trescientos días.
Profesión: ninguna o “estrellita”

¿Dónde te escondes, Dolores Haze?
¿Por qué te escondes, Dolores Haze? […]
¿Hacia dónde corres, Dolores Haze?
¿De qué está hecha la alfombra mágica?

¿Quién es tu héroe, Dolores Haze?
¿Otro de esos actores de gorras azules?
¡Oh los días fragantes, las playas con palmas,
y los coche, los bares, Dolores mía
Dolores, cómo duele esa victoria automática! [...]




Y un par de poemas: Las niñas, de Felipe Benítez Reyes.
Llegan con los tacones sucios del barro de los parques, con un perfume espeso de flores venenosas.
Llegan con gafas negras radiantes, despeinadas; la noche las recubre con un palio morado.
Toman licores densos con aires de tragedia.
Tienen nombres de diosa, de colonia o de gato.
No son invulnerables a las historias tristes y huyen de madrugada, como lunas esquivas.

Y un extracto de Alumnas, de Juan Cameron
Me tratan de señor estas mujeres.
Bromean con mi edad
como si nada ocurriera en la piel cuando es octubre.
Y ellas abren los ojos y ventanas

Me tratan de señor y se iluminan
las piernas con el sol y la sonrisa.
Yo escucho susurrar sobre los años
así una tibia sala en primavera.

Cosas que me hacen sentir mejor: Lolita.
Cosas que me hacen recaer: La nostalgia.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Otra historia de amor

"Ésta es nuestra historia. Otra más. Una historia de amor, o de desamor, no lo sé. Supongo que será como todas las historias de amor, felices e infelices al mismo tiempo. Pero ésta es nuestra historia."

Así comienza otra novela que está en obras. Una historia de amor, y como ya pasó la fecha oficial, ya se puede decir, ésta es una historia de amor. Hay un tabú en reconocerlo, como si las historias románicas sólo fuesen ésas con títulos horrendos que se venden por fascículos. Pero todas las novelas son novelas de amor, o casi. Y las canciones, las canciones son... Ahí viene una que trae buenos recuerdos.



"Girl, and watch you go running through this life darling"

jueves, 20 de enero de 2011

Más canciones, la inspiración está en ellas

Escuchas una canción y ¡ya! Ahí tienes el comienzo de un relato, o su título o simplemente una imagen que te lleva a cualquier otro lugar. Aquí viene, de Una mierda de canción (ése es su título) de Julio de la Rosa a Todo lo que dije yo lo dije por gustarte.

- Todo lo que dije yo lo dije por gustarte -

¿Te acuerdas? Reconocí que me gustaba Aronofsky cuando no había visto ninguna de sus películas. Dije que me fascinaba Nirvana cuando odiaba el grunge. O que me apasionaba Murakami y en verdad no soporto lo exagerado de su melancolía.

Sí, es verdad, todo lo que dije yo lo dije por gustarte, pero ahora ya puedo reconocerlo cuando te has marchado tan de repente. Ahora soy libre para manifestar todas mis mentiras salvo por un simple aspecto: Vi todas las películas de Aronofsky y me encantaron, releo a Murakami y veo tus gestos en sus palabras, escucho a Nirvana y eternamente me recuerda a ti.




Páginas: 56 (novela), 57 (teatro)
Canción de referencia: Una mierda de canción, de Julio de la Rosa.
Película de referencia: El apartamento, de Billy Wilder.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

La inspiración y la navidad

La navidad parece la época perfecta para la inspiración. Supongo que de este momento surgieron grandes obras, quizás, por los recuerdos, por los reencuentros, reconciliaciones, desolaciones o tristezas. Todos tienen un motivo para transmitir. A mí, al menos, me lo está suponiendo, y escribo y lo hago más que nunca. No, no son textos que tengan nada que ver con la navidad ni con villancicos sin sentido, pero nacen de este momento.

- Salí a tu encuentro -

Salí a tu encuentro, como por casualidad, esperando en la esquina a que salieras de clase, ver tus pasos recorrer la acera y buscarte a lo lejos. Sonríes y te muestras entusiasmada por el azar que nos permite reencontrarnos tras tanto tiempo, pero si supieras que no es por casualidad, ojalá supieras que salí a tu encuentro.





Páginas: 56 (novela), 19 (teatro)
Versos: 427
Canción de referencia: Christmas light, de Coldplay.
Película de referencia: Pagafantas, de Borja Cobeaga.

martes, 14 de diciembre de 2010

Reciclar

No sé si los escritores reciclan, bueno, viendo algunos ejemplos, claro que reciclan, e incluso escarban en los demás o en la wikipedia, pero ¿es bueno utilizar tus textos anteriores en nuevas obras?

Yo lo estoy haciendo para la novela en obras o para el conjuto de relatos y así dar salida a una gran cantidad de textos que pronto se perderán como si nada. Pero seamos sinceros, también sirve para resolver los momentos de poca inspiración. Me pasó en el siguiente parte de la novela, combinación de textos anteriores y aportaciones nuevas.

Desde el primer momento, nuestra vida es azar. Ya es azar cuando nacemos y azar seguirá siendo. Amar es azar, encontrar por sorpresa, inesperadamente: Una de cada cien posibilidades. Y de no ocurrir, qué sucede. En algún lado han debido de acabar todas esas oportunidades perdidas, esos momentos cruciales, esos segundos que recordarás toda tu vida y en el que no reaccionaste a tiempo. [...]

Sé que todo suena a tópico, pero cada segundo que pasa es una tragedia. Se duermen los sentidos esperando. Me duele la paciencia de tanto esperar. Empieza una triste cuenta atrás, en la que cada momento me trae su lejanía. Lo lamento. Tanto lo lamento por no poder describir lo que siento.
−Oye, sé cómo te sientes. Bueno, no lo sé exactamente. Es imposible saberlo, pero en algún momento has de cambiar y mejor que sea cuanto antes. Este curso puede ser un buen momento. Es una nueva vida. Empezar de cero.
−Nunca se empieza de cero. Siempre hay algo atrás.


Páginas: 56
Versos: 394/500
Canción de referencia: Todas tus amigas, de La casa azul.
Película de referencia: 500 días juntos, de Marc Webb.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Tras el verano

La construcción en verano no ha sido del todo productiva: de 24 a 42 páginas. Aunque eso ya es mucho, nunca llegué hasta allí. La novela crece lentamente sobre las mismas bases de siempre. La desolación impregna todo su desarrollo. Un botón:

Creí haber muerto
–Mañana del lunes 13 de septiembre

Creí haber muerto. Esta mañana, al despertar y no encontrame con lo habitual, creí haber llegado ya al infierno. No hay nada en la habitación y pensé que sería mi destino hasta la eternidad y más allá. Pero luego llegaste con una taza de café y una bandeja de dulces y los dejaste en la cama. Entonces supe que no podía ser el infierno. No lo era si tú estabas aquí.


Páginas: 42
Canción de referencia: Tokio ya no nos quiere, de Lori Meyers.
Libro de referencia: Tras los pasos de Ripley, de Patricia Highsmith.

jueves, 27 de mayo de 2010

Hay una mosca en la sopa...

...como cuando hay un poema en la novela. El diario que construye esta novela en obras se compone, en ciertas ocasiones, de pequeños poemas encontrados por el narrador. Quizás desentonen. Un botón:

"El caminar se hace sincero cuando tu paso y mi paso se encuentran.
Me siento importante ante tu sombra.
Recorroro las piedras que tus pies dejaron atrás.
Siento que también son mis piedras, como también siento que tu sombra es mi sombra.
Tú decides cuándo volver a caminar.
Yo te seguiré esperando."


Puestos a comparar, comparémonos con Nabokov y este tremendo fragmento, en forma de poema, de Lolita, de lo mejor de lo mejor.

Se busca, se busca a Dolores Haze, pelo castaño, labios escarlata.
Edad: cinco mil trescientos días.
Profesión: ninguna o “estrellita”

¿Dónde te escondes, Dolores Haze?¿Por qué te escondes, Dolores Haze? […]
¿Hacia dónde corres, Dolores Haze?
¿De qué está hecha la alfombra mágica?
¿Quién es tu héroe, Dolores Haze?
¿Otro de esos actores de gorras azules?

¡Oh los días fragantes, las playas con palmas, y los coche, los bares, Dolores míaDolores, cómo duele esa victoria automática! [...]

Páginas: 20
Libro de referencia: Lolita, de Vladimir Nabokov.
Canción de referencia: Mi realidad, de Lori Meyres.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Los capítulos

Siempre se me ha dado fatal dar nombre a los capítulos, incluso saber cuándo llega el momento de un nuevo capítulo. En esta novela en obras no tengo ese problema. Cada capítulo es un nuevo momento en el diario que su protagonista escribe rememorando su pasado, y cada título es la primera frase de su nueva reflexión. Así, algunos de esos capítulos son

1.- Virginia revuelve sus dedos entre mi pelo mojado.
2.- Hubo un tiempo en que la felicidad asomó.
3.- Recuerdo especialmente aquella noche.
4.- Acaba de amanecer, Virginia, con tus ojos apuntando al sol.
5.- Ella admiraba a The killers.
6.- El caminar se hace sincero cuando tu paso y mi paso se encuentran.
7.- Y allí la dejaba, al borde de la piscina.
8.- Desperté tarde y no supe del devenir del mundo en mucho tiempo.
9.- Hablamos de ti aquel sábado, y ahora hablamos de Elisa este sábado.
10.- Necesito dormir aunque no sea contigo al lado.
11.- Desperté y aún no habías llegado.

Páginas: 12
Libro de referencia: La peste, de Albert Camus.
Canción de referencia: La trama y el desenlace, de Jorge Drexler.

martes, 9 de marzo de 2010

El día de la mujer personaje

En la novela en obras hay dos protagonistas: Virginia y Elisa. Elisa es la que forma parte de la familia descrita en anteriores entradas. Virginia es amiga de su hermano, pero pronto formará parte del infierno familiar. Desde la primera recreación, incluso la primera palabra es Virginia, en ese comienzo ya dejado aquí: "Virginia revuelve sus dedos entre mi pelo mojado".

Pensando en mujeres protagonistas, me surgen cuatro: Andrea, Jordan, Dolores y Maggie. Andrea, de Nada, de Carmen Laforet, la chica que descubre un nuevo mundo en su desplazamiento a Barcelona a estudiar. Jordan es Jordan Baker de El Gran Gatsby, personaje totalmente secundario, pero que siempre me fascina. Dolores es Dolores Haze de Lolita, la sensualidad hecha infierno. Y Maggie, es Maggie la gata de La gata sobre el tejado de zinc caliente, la luchadora que trata de sostener una familia.

Páginas: 8
Libro de referencia: Un tranvía llamado deseo, de Tennessee Williams.

martes, 23 de febrero de 2010

La familia

El Padrino, sí claro, El Padrino, pero no hace falta llevarlo a tal extremo. Ésta es una historia sobre la familia y su derrumbe. Tratando de emular, sin el menor rubor, a Las vírgenes suicidas, buena novela, mejor película, retrato de una sociedad cruel, retrato de una familia que trata de sobrevivir a esa crueldad.

Llevando este tema a esta novela en obras, cuatro pilares la sustentan: Padre, madre, hijo e hija y su lucha de no se sabe quién contra quién para subsistir.

Una prueba de ello, aún en obras: Algo había en su mirar de temor. Creo que trataba de disimular su miedo con su aspecto tosco, su voz impostada, sus movimientos torpes. Había días en los que me llegaba a dar pena esos ojos enrojecidos, casi llorosos, esos silencios, esos rencores por algo que aún no pude descubrir, pero que por desgracia me trasladaría de herencia padre-hijo. Quién me diría entonces que ese hombre derrumbado sería yo mismo sólo un tiempo después. ¿Crees que soy él, Virginia? Ahora, en este tiempo que ha pasado, ves en mí su tristeza, ves en mí esa depresión cercana al delirio. Mira mis ojos, ves en ellos lo que he descrito, yo así al menos lo siento.

Páginas: 6
Libro de referencia: Las vírgenes suicidas, de Jeffrey Eugenides.
Película de referencia: Las vírgenes suicidas, de Sofia Coppola.

martes, 16 de febrero de 2010

El comienzo: Darín tampoco pudo

Darín tampoco podía comenzar su novela. Empieza por lo que te acuerdes, por lo que te sea más fácil, le viene a decir Soledad Villamil en "El secreto de sus ojos" sobre el relato de un asesinato cuya investigación no se cerró del todo. Y ese mismo consejo parece aplicárselo Campanella yendo del presente al pasado constantemente. Sigue tus impulsos, ve a lo sencillo.

Lo sencillo no es nada fácil a pesar de que así lo parezca en la película. Así que aplico parte de sus consejos y mi momento de inicio es el momento final de la historia, algo tantas veces repetido, pero que ayuda a que el texto fluya con mayor profundidad.

Un posible comienzo: "Virginia revuelve sus dedos entre mi pelo mojado. Parece querer secarlos deprisa para así olvidar el motivo de su presencia aquí, como si nunca hubiese existido pelo mojado, piscina aún alborotada o rescate por sorpresa."

Páginas: 4
Película de referencia: El secreto de sus ojos, de J.J. Campanella.
Canción referencia: Huddle formation, de The go! team.