Teoría del ciclo de vida

Teoría del ciclo de vida es un conjunto de relatos, dividido en cuatro partes más una intro:
1.- Perversidad 2.- Everest 3.- Ficción 4.- Así

martes, 10 de junio de 2014

Granada - Almería

Granada - Almería. Y no es que haya vuelto la liga. Se trata sólo de música. Granada es el disco conjunto de Silvia Pérez Cruz y Raúl Fernández Miró, y aquí una muestra con el "Pequeño vals vienés"



Almería es el nuevo disco de José Domingo, y aquí un tema fascinante,

martes, 2 de abril de 2013

Anticiclón

Como el buen tiempo no llega, invoquemos al anticiclón  a través de dos canciones que curiosamente han coincidido en este mismo concepto en este año:

Anticiclón, de Leiva e Iván Ferreiro: "...será como un anticiclón, la pura realidad, que nos atrapa..."

Huracán, de Lori Meyers: Que mezcla los dos extremos, parten del huracán como contraposición al anticiclón, la despedida y el reencuentro "...no es todo al fin baja presión, podrás alcanzar anticiclón..."

Cosas que me hacen sentir bien: El 30/3/2013
Cosas que me hacen recaer: Nada.

martes, 5 de marzo de 2013

Fidelidad, brumosa palabra

Hay dos hombres que admiramos y que podríamos resumir su comportamiento en: mujeriegos, alcohólicos y amantes de su trabajo. Pero en un momento dado, llegó la conversión, sobre todo en lo de mujeriego. McNulty y Draper. Jimmy y Don.

En The Wire, Jimmy McNulty, enorme policía incomprendido, harto de la horrible burocracia que impide que Baltimore salga a flote, encuentra refugio en el alcohol y las mujeres. Hasta que encontró en la cuarta temporada su lugar. Dejó Homicidios y volvió a patrullar en su querida zona Oeste, y encontró en la policía portuaria (mi admirada Amy Ryan) el amor que en su ex-mujer ya no encuentra. Y dejó el alcohol, el jodido McNulty no bebe. Hay cosas imposibles que sí suceden.


En Mad Men, Don Draper no deja el alcohol, eso es imposible, pero sí es fiel. El eterno mujeriego Don Draper que engañaba a su perfectas esposa Betty (January Jones, siempre serás nuestra preferida) ahora encuentra en Megan a la mujer que sacia todas y cada una de sus necesidades (que no son pocas).


Como decía Jorge Drexler en El otro engranaje, "la fidelidad, brumosa palabra". Si McNulty y Draper han llegado a ser fieles, chicos, no hay excusas, cada uno con la suya.

Cosas que me hacen sentir bien: Las galletas cookies.
Cosas que me hacen recaer: Los celos.


miércoles, 13 de febrero de 2013

Los actores, los hoteles y Sofia Coppola

Dicen que Woody Allen repite la misma película una y otra vez. Pues Sofia Coppola las repite alternativamente: entre medias de Las vírgenes suicidas y Maria Antonieta presentó Lost in translation y Somewhere. Y sí, estas dos son la misma película, y sí tienen sus mismas obsesiones.

En Lost in translation, Bill Murray (que interpreta a un actor acabado y con poca expresividad) se encuentra con Scarlett Johansson (ya es suerte) en Tokyo. Él graba un anuncio. Ella acompaña a su marido.


En Somewhere, Stephen Dorff interpreta a un actor de Hollywood que se hace cargo de su hija (Elle Fanning) que la acompaña durante un tiempo en el hotel donde vive y en los viajes promocionales de su nueva película, entre ellas a Italia.


Algunas constantes que se repiten: El universo del cine dentro del cine, la convivencia por sorpresa, las relaciones afectivas derivadas de esa convivencia, estar fuera de tu ciudad, los hoteles... Sofia, tú sabes algo de esto, ¿no?

Cosas que me hacen sentir bien: Sofia Coppola.
Cosas que me hacen recaer: Saber a posteriori cómo debía haber actuado..

viernes, 25 de enero de 2013

En los mundos de Sorkin

No nos engañemos. Lo que hace Aaron Sorkin con sus series es ficción, de la buena, pero ficción. Porque la redacción de deportes de Sports Night, los guionistas y actores de Studio 60, los asesores y el presidente de El ala oeste de la Casa Blanca y la redacción de informativos de The Newsroom no son realistas.


Nadie habla tan bien ni tan rápido como los personajes de sus series, ni se conjuga el drama con la comedia y con las historias de amor de manera tan cambiante. En eso, Sorkin es un genio, del asunto más importante te pasa al más trivial. De la muerte de Bin Laden a big foot. Ése es Sorkin, para lo bueno y para lo malo (para mí, para lo bueno). Sinceramente, yo quisiera ser uno de sus personajes, quisiera vivir en los mundos de Sorkin.

Cosas que me hacen sentir bien: The Newsroom. 
Cosas que me hacen recaer: Los jueves.

viernes, 11 de enero de 2013

Lights will guide you home

Esto podría llamarse Fix you y las series. O tres series y una canción. Fix you es una de esas canciones para el levantamiento del ánimo tan típico de los primeros discos de Coldplay. Una de esas al estilo Everything´s not lost, en la que viene a contarte que todavía hay esperanza, que no todo está perdido, que alguien puede ayudarte. Y ese mensaje cala entre las series. Y aquí tres ejemplos.

The newsroom, de Aaron Sorkin: El caso más reciente. Para el final del cuarto capítulo de la primera temporada. Tras empezar el año hablando de la manipulación de los republicanos sobre el control de armas supuestamente impuesto por Obama, el informativo de Will McAvoy se enfrenta al ataque sobre la congresista demócrata Gabrielle Giffords.


Scrubs, de Bill Lawrence: Para el final del capítulo My cabbage, el capítulo 12º de la 5º temporada, de fondo para las reflexiones de J.D., de fondo para el contagio.


The O.C., de Josh Schwartz: Sus primeras temproadas estaban bien. Aunque quizás lo mejor de esta serie era su banda sonora. Con los grupos favoritos del (fantástico) personaje de Seth Cohen (Adam Brody) salen discazos. Y aquí surge Fix you de nuevo para otra situación dramática.


Cosas que me hacen sentir bien: Coldplay.
Cosas que me hacen recaer: Los viernes.

miércoles, 2 de enero de 2013

A cámara lenta

Deberían añadir un nuevo género cienmatográfico: El cine lento. Sí, porque hay gente (además de Garci) al que le gusta. Yo me incluyo. Dos ejemplos:

El árbol de la vida. Sí, tan amada como denostada. Malick hace una profunda reflexión sobre la vida y la muerte (casi nada). A través de una historia sencilla, él consigue trasladarnos a esa extraña sensación de cómo llegamos hasta este punto, sobre lo que hacemos aquí, sobre si algo de todo esto tiene sentido alguno, sobre la casualidad, la terrible casualidad.


El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford. El western hecho cine de autor. Con un tono reposado, Dominik se recrea en la belleza del paisaje, de la melancolía, de la muerte. Y todo realzado con una banda sonora fascinante. Todos sabemos que llegará la hora de Jesse (nuestra hora) pero queremos que se alargue incesantemente.



Películas fascinantes para los que amamos el cine contemplativo, el que se recrea a conciencia en el tiempo y el espacio.

Cosas que me hacen sentir bien: El turrón.
Cosas que me hacen recaer: Los viejos propósitos.

domingo, 23 de diciembre de 2012

El fin del mundo según Cormac McCarthy

Ya que hemos sobrevivido al fin del mundo, podemos hablar en serio del tema. De todos los que hemos visto/leído, me quedo con los de Cormac McCarthy.

En La carretera escribe sobre un fin del mundo cruel, sin que haya invasores ni extraterrestres, sin huracanes ni tsunamis. Sólo los hombres que devoran a hombres y eso ya es bastante.


 Pero para fin del mundo, el de No es país para viejos. Allí no había fin como tal, no había fecha determinada. Era la misma sensación de caos que ahora nos acompaña: la violencia, la desesperación, la degradación de la sociedad. El fin del mundo se veía en el rostro del sheriff, donde se ve la desolación de no poder evitarlo.



"Loretta me dijo que había oído por la radio que no sé qué porcentaje de niños en este país son criados por sus abuelos. No recuerdo qué tanto por ciento. Bastante alto, me pareció. Los padres no querían educarlos. Estuvimos hablando de eso. Lo que pensamos fue que cuando llegue la próxima generación y tampoco quieran educar a sus hijos, ¿quién lo va a hacer? Sus propios padres serán los únicos abuelos a mano y ellos no querrán hacerlo. No se nos ocurrió ninguna respuesta. Cuando tengo un día bueno me parece que hay algo que no sé o que hay algo que no tengo en cuenta. Pero esos momentos son los menos. A veces me despierto de noche y sé como que existe la muerte que no hay nada que pueda detener este tren como no sea el segundo advenimiento de Cristo. No sé qué sentido tiene que me quede en vela pensando estas cosas. Pero lo hago."

Cosas que me hacen sentir bien: Cormac McCarthy.
Cosas que me hacen recaer:Soñar(te).

martes, 11 de diciembre de 2012

La reina y yo

Odio a los artistas mainstream. Pero como en todo, hay excepciones. Para mí, Katy Perry y Lana del Rey. Sobre todo esta última.

El disco Born to die no es un rompe-pistas comercial. Y es por eso que me sorprende su éxito. Canciones melancólicas, tristes, nostálgicas... y super ventas. Para los que somos adictos a la melancolía/tristeza/nostalgia, sus temas son un camino para revivir/recaer.


Y los vídeos ayuda a ello. Desde el Videogames con Paz de la Huerta tambaleándose hasta el National Anthem, haciendo de una especial Jackie Kennedy. Pero mi preferido es Summertime Sadness, con la muerte acechando, la melancolía hecha canción/vídeo.



Cosas que me hacen sentir bien: Lana del Rey.
Cosas que me hacen recaer: La pre-navidad. 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Amar en el ejército

Reflejos en un ojo dorado es posiblemente una de las películas más fascinantes del cine. Con una sobriedad exquisita, Marlon Brando y Elizabeth Taylor construyen una pareja con miles de matices. Detrás de kilos y kilos de impostura, ella se deja querer (por los demás) y él apenas la mira. Ella es acosada por un soldado raso y él se lleva un desengaño inesperado. Una obra maestra.


De aquí a la eternidad presenta un amor pasional entre Burt Lancaster y Deborah Kerr. Aunque sólo al principio y mientras se esconden de los demás. Lo prohibido incentiva. Luego se diluye como se diluyen todas las historias de amor. Finalmente se hieren, se hieren mucho. Luego está Montgomery Clift, pero éste ama al ejército por encima de todas las cosas.



Reflejos en un ojo dorado y De aquí a la eternidad, dos formas de amar en el ejército. El amor y la guerra, ¿sinónimos?

Cosas que me hacen sentir bien: La ducha después de correr.
Cosas que me hacen recaer: Los anuncios de la Mutua.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

No todo es guerra (De aquí a la eternidad)

De aquí a la eternidad es una novela mastodóntica, tanto en número de páginas como en temas tratados. Por resumirlo fácilmente, podría decirse que es la gran novela sobre el ejército. Pero va mucho más allá de eso. Es una novela romántica en la medida en que hay pasiones e incompresiones, más de deseos que de consumaciones. 

Pero también es una novela sobre la amistad bien entendida. Más que abrazos sin sentido, hay comprensión, complicidad, lealtad. También es una novela sobre las convicciones, sobre saber lo que está bien y mal la lucha (sin descanso) por lo que uno cree.


Y es una novela sobre el ejército, sobre aquella preparación para la Segunda Guerra Mundial, antes de que los japoneses atacasen Pearl Harbor. La pérdida, el dolor, la frustración... todo eso está en De aquí a la eternidad, y no todo proviene de la guerra.

martes, 16 de octubre de 2012

La mujer del gran jefe

Hay dos series profundamente machistas (por el marco temporal donde se desarrolla) pero que tienen entre sus protagonistas, algunos personajes femeninos tremendamente complejos.

Betty Draper fue desenmascarando poco a poco a Don, al que le eliminó ese halo de misterio con el que todas caían rendidas. Él, que siempre la menospreció; el, que siempre la relegó, tuvo que suplicar. Sólo con el tiempo, y ni siquiera eso, ha podido olvidarla.


La señora Schroeder nunca cayó por los encantos de Nucky Thompson (porque no los tiene) pero el mínimo cariño y la protección que le proporcionaron bastaron. Pasó de ser la líder anti-alcohol a la amante del principal mafioso de la ciudad.

Betty y Margaret. En Mad Men y en Boardwalk Empire hay dos mujeres capaces de hacer frente a dos tipos poderosos, capaces de encontrar su rumbo cuando todos los demás van a la deriva.

Cosas que me hacen sentir bien: Los Monty Python.
Cosas que me hacen recaer: Los anuncios de Worten/Mediamarkt.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Ojo con un griego que trae regalos

Eso lo decía un troyano en la (memorable) canción del (memorable) grupo El cuarteto de nos. El griego, así tal cual, The greek para ellos, es un personaje que las series emplean muy a menudo. Hablamos de Luck y de The Wire. Palabras mayores.

El griego de Luck es Dennis Farina, y es el "hombre para todo" de Dustin Hoffman. El único hombre en el que puede confiar tras haber salido de la cárcel y querer emprender un negocios de hípica/apuestas/casino en lucha con sus antiguos socios.


El griego de The Wire en verdad son más. Se trata de una organización cuyo objeto social es traficar, con cualquier cosa. Spiros "Vondas" Vondopoulos era el lugarteniente, el que hacía el trabajo semi-sucio, el que arreglaba los tratos. Por encima de él, El griego, The greek, así, a secas, sin más nombres. El tipo callado y retraido al cual nunca llegó el bueno de McNulty en esa memorable 2ª temporada de la serie.


Cosas que me hacen senir bien: El doblaje clásico.
Cosas que me hacen recaer: Las ferias de pueblo.

martes, 11 de septiembre de 2012

El guionista solitario

En The Newsroom, Sorkin se ha vuelto a quedar solo. Ya hizo lo mismo en El Ala Oeste de la Casa Blanca, donde quería controlar todos los aspectos del guión y eso lo dejó exhausto. Y esto unido a sus problemas de adicción, le apartaron de la serie.


Sorkin lo contó a su forma en Studio 60, donde Matthew Perry hacía de Sorkin y despidió a todos los guionistas de esa recreación del Saturday Night Live y se hizo cargo del programa en solitario… hasta que pidió ayuda, a dos guionistas sin demasiado reconocimiento.


Sorkin lo ha vuelto a hacer. Ha despedido a los guionistas de The Newsroom. El escritor solitario apartado del mundo es una figura idílica, pero no la del guionista solitario haciendo frente a 13-22 capítulos anuales. Sorkin, aquí tienes mi ayuda si hace falta.

Cosas que me hacen sentir bien: Aaron Sorkin.
Cosas que me hacen recaer: Las ventanas emergentes.

martes, 4 de septiembre de 2012

Yo soñaba cada día poder alcanzar la playa

Así canta Xoel López en Tierra, la playa como meta, como lo fue para Antoine Doinel en Los 400 golpes, o como Barton Fink, que se dio cuenta allí de que su idilio con Hollywood había acabado. Al menos le quedaba la chica, al menos le quedaba el mar.


La playa como símbolo, como escenario de un amor revivido, como el de Warden y Karen Holmes en De aquí a la eternidad, como refugio para no ser encontrados. La playa como resorte para la acción. “Me enamoraría de cualquiera que me prestara atención” dijo Jim Carrey en la playa de Olvídate de mí.


La playa empieza a dejar de tener sentido en este final de verano, aunque Pauline descubría su primer amor en septiembre. Donde la melancolía lo invade todo, ante el final de algo que podía haber sido y no fue.

Cosas que me hacen sentir bien: La playa a las 10 de la mañana. 
Cosas que me hacen recaer: Las medusas.

martes, 26 de junio de 2012

Mi ciudad perdida, el tiempo perdido.

Mi ciudad perdida es una recopilación de artículos para revistas que Scott Fitzgerald fue publicando a lo largo de su vida. Algunos memorables, otros para salir de apuros económicos, pero todos sirven de testamento vital.

Asusta ver la evolución de su pensamiento. Desde su juventud, con la esperanza de los primeros ingresos, de su vida plena en la Costa Azul, hasta su final, con apenas 44 años, pero desesperanzado, hastiado de la vida que había llevado, odiando todo lo que él mismo había sido, esa felicidad artificial de los años 20. No sólo quebró la bolsa en el 29, quebró un estilo de vida, una hipocresía alarmante.


 “Evidentemente, la vida sólo es un continuo proceso de deterioro”. Así lo deja escrito y patente. “Comprendí que durante mucho tiempo no me habían gustado ni las personas ni las cosas, sino que sólo seguía la vieja y desvencijada pretensión de que me gustaban”. 

Zelda y él se derrumbaron. El alcohol fue siempre un remedio, pero llegado un momento, fue el principio del fin. Lo tuvieron todo, pero estaba asentada en una falsa base de felicidad. Y ante el primer suspiro, la felicidad cae y nos aplasta. Al menos nos queda su lección.

martes, 12 de junio de 2012

The Wire (2): Los creadores

David Simon fue periodista del diario Baltimore Sun, en la sección, qué casualidad, de sucesos. Pero no se sirve de esos mismos sucesos que los medios españoles denominan como sección de actualidad, donde descuartizan muertos con el mayor desprecio posible para aumentar audiencia y olvidar en cuanto una actriz haya posado desnuda. No son tratados de la misma manera.

Simon se sirve de ello para denunciar. Va mucho más allá de la mera exposición de las vísceras. Cosa que demuestra sus dos libros: Homicidio, un año en las calles de la muerte y The corner, a year in the life an Inner-City Neighborhood. Los dos libros han dado lugar a sendas serie. Y The Wire es una recopilación de ambas.

Simon abandonó el periodismo desencantado con los nuevos tiempos, algo que denuncia en la quinta temporada. Supo acompañarse de guionistas de lujo, como el co-creador Ed Burns (ex-policía, ex-soldado, ex-profesor) o los escritores de culto Dennis Lehane y Richard Price. Dice Burns “no hay diferencia entre realidad y ficción cuando tratas de contar la verdad”. Porque The Wire es eso, verdad.

Cosas que me hacen sentir bien: Jaycee Carroll
Cosas que me hacen recaer: La UE.

jueves, 7 de junio de 2012

The Wire (1): La serie

Hace diez años la HBO estrenó el primer capítulo de The Wire. Pocos podían pensar en ese junio de 2002 con aquella primera imagen de McNulty sentado en la acera en una escena del crimen, que se convertiría en la mejor serie que la TV ha dado. Porque en eso hay pocas dudas, todo aquel que haya visto las cinco temporadas, no debe decir otra cosa que no sea que The Wire supera a todas las demás.

The Wire hace referencia a las escuchas que utiliza la policía para sus investigaciones, pero también podría hacer referencia a la extensa red delictiva que existe en ese Baltimore podrido, porque la red se extiende desde traficantes a políticos, desde periodistas a empresarios, con la educación entre medias, tejiendo o destejiendo esa encrucijada. Y todo cuadra, todo es trágico, todo rezuma verdad.



The Wire es una serie policíaca donde cada prueba cuesta un mundo conseguirla, donde la investigación toma cuerpo muy lentamente, donde las dificultades provienen tanto de los traficantes como desde las autoridades.

La serie exige un esfuerzo intelectual. Es densa y no estamos acostumbrados. Al principio cuesta, pero cuando pasan los primeros tres capítulos, se vuelve adictiva. Esa lentitud viene a confirmarse en palabras de Burns “tanto Al Capone como el que vende marihuana infringen la ley. Para pillar al primero, se necesitan cinco años; para pillar al segundo, cinco minutos. Pero en las estadísticas, los dos cuentan como una detención, así que compensa ir a por los de la esquina.”

Cosas que me hacen sentir bien: Los play-offs.
Cosas que me hacen sentir mal: Perder en el último segundo.

viernes, 1 de junio de 2012

La costa azul

Un lugar para vivir: La Costa Azul, esta Costa Azul.

"Cuando tus ojos tropiezan por primera vez con el Mediterráneo sabes de repente por qué el primer hombre adoptó aquí su posición erecta y expandió sus brazos hacia el sol. Es un mar azul, o quizás demasiado azul para esa trillada expresión que se ha empleado para describir cualquier charco fangoso que se extiene de un polo a otro. Es el azul encantado de los cuadros de Maxfield Parrish, azul como los libros azules, los óleos azules, los ojos azules y a la sombra de las montañas una franja de tierra verde se extiende a lo largo de la costa durante 160 kilómetros y lo convierte en el patio de recreo del mundo.

¡La Costa Azul! Los nombres de sus balnearios, Cannes, Niza, Monte Carlo, evocan los recuerdos de cien reyes y príncipes que han perdido sus tronos y vienen aquí a morir, de misteriosos rajás y beyes que les lanzan diamantes azules a bailarinas inglesas, de millonarios rusos que dilapidan sus fortunas en la ruleta durante aquellos días perdidos del caviar previos a la guerra."
Cómo vivir con casi nada al año, de Francis Scott Fitzgerald.



Cosas que me hacen sentir bien: La playa en el amanecer.
Cosas que me hacen recaer: Carlos Dívar.

martes, 22 de mayo de 2012

Rezando (en las canciones)

Parece que rezar es lo último que queda. Para los que no creen(mos), rezar llega con la desesperación, como un alcohólicos anónimos o una terapia anti-drogas. Al ver el nuevo vídeo de Supersubmarina, me ha recordado que rezar ya es lo único que nos queda. Con esa atmósfera, al estilo predicador, como en El fuego y la palabra o más recientemente en Pozos de Ambición.

En When you were young, rezar no bastaba. En la canción de The killers (mormones ellos) rezar no era suficiente. Ahora que todo está cerca de estallar, uno no sabe ya a lo que agarrarse.

Cosas que me hacen sentir bien: Supersubmarina.
Cosas que me hacen recaer: Rouco Varela.